Monday, August 5, 2013

Dogmas II

La escritura no tiene tiempo ni lugar.

Siempre me ha pasado que tengo la necesidad de escribir en el peor momento. En el pasado, cuando estaba en clase. Hoy día cuando tengo que dormir. El sueño desaparece como por arte de magia y me paso una o dos horas escribiendo. Después veo que son las cuatro de la mañana y me pongo a dormir porque el portátil se ha quedado sin batería. Por suerte, guardo los cambios cada poco.